pastel-boda
Si me casara mañana, me gustaría despertarme con una tarta que me recordara que lo bueno esta por venir, empezando por una luna de miel más que soñada y esperada. Como decimos a menudo, el dónde  no importa, la clave está en la compañía.

Si me casara mañana, elegiría para las fotos de maquillaje y preparativos su camisa preferida. Si no crees en la energía no servirá de mucho, pero si crees en ella estoy segura de que te transmitirá todo lo que esperas antes de verle. Además de que saldrán unas fotos geniales.
Si me casara mañana, sería de manga larga. Bueno, mañana, pasado y en cualquier momento porque es una de las pocas cosas que tengo claras. Pero lo haría con un vestido que se acerca, con respeto, al color nude.
Si me casara mañana una de las protagonistas sería una cómoda que lleva en casa desde que nací. Ha sobrevivido a más de 4 mudanzas, 4 carritos de coche, 4 triciclos e infinidad de carreras por los pasillos. Ha estado de manera silenciosa en nuestras vidas durante muchísimos años y sabe más de mi de lo que yo recuerdo.
Si me casara mañana pondría la mantelería de lunares. Estamos muy acostumbradas a ver flores, rayas o colores lisos pero no lunares y la verdad es que no lo entiendo, es un estampado que utilizamos para muchísimas cosas y que a todo el mundo gusta. Larga vida a los lunares.
Si me casara mañana, el 90% de las flores serían lilas y habría muchísimo verde. Este color esta entre mis preferidos últimamente. Me relaja y me da muchísima tranquilidad.
Esto haría si me hubiera casado en enero, en febrero,  en marzo  o   en abril, 
Y para tí, ¿Qué no faltaría si te casaras mañana?