LARA Y LAURA SON UNOS VERDADEROS AMORES, SIEMPRE SONRIENTE, DA IGUAL LO QUE LES PROPONGAS

Si me casara (otra vez) mañana volvería a contratar un wedding planner. Si como yo, eres de esas personas que quiere que haya mil detalles especiales en su boda, pero no dispones de tanto tiempo como te gustaría para dedicarle, tener una mano derecha te cambiará la vida y contribuirá a que puedas DISFRUTAR de la organización de tu boda. Yo hice un sondeo entre varios y al final escogí a Petite Mafalda por tantas razones que no me cabrían en un folio, pero lo más importante, porque Lara y Laura son unos verdaderos amores, siempre sonrientes, da igual lo que les propongas. Le ponen un cariño infinito a cada boda y tienen un gusto increíble a la hora de decorar. Laura es una auténtica manitas y lo mismo te construye un toldo para un corner Donostiarra que te hace unas ventanas para un sitting muy especial. Además, si detectan que estás empezando a “perderte” con tus ideas alocadas (malditos-benditos blogs!) te devolverán la cordura sin perder la sonrisa (y sin que la pierdas tú, que es lo más importante).-Paloma-

ALEXANDRA-CREDITO GORE VAZQUEZ
GRACIAS POR HABER MATERIALIZADO TODAS ESAS COSAS QUE SE ME PASABAN POR LA CABEZA

Los momentos mágicos ocurren en pocas ocasiones a lo largo de la vida. El 4 de Julio de 2015 ocurrió una de esas experiencias gracias a vosotras. Gracias por haber materializado todas y cada una de esas ideas que me pasaban por la cabeza.

Gracias por haberme escuchado, entendido y aconsejado incluso en los momentos de mayor nerviosismo. Todo ello con la amabilidad, cercanía y cariño que os caracteriza. Nunca perdáis vuestra sonrisa y, lo más importante, nunca dejéis de alimentaros de la felicidad e ilusión de novias como yo. -Alexandra-

EL PRIMER DÍA TE ENAMORAS DE ELLAS, DE SU ESPONTANEIDAD, SU BUEN GUSTO Y SU PASIÓN ABSOLUTA POR LO QUE HACEN

Imposible resumir en una frase el éxito que supuso contar con Petite Mafalda en la preparación de nuestro gran día. Pero más imposible aún es estar a la altura de sus plumas a la hora de saber plasmar sentimientos.

Solo puedo decir que desde el primer día te enamoras de ellas, de su espontaneidad, su buen gusto y su pasión absoluta por lo que hacen. Y es tan contagioso que, en ese momento, sientes que ya no vas a poder “completar” tu gran día si no cuentas con ellas. Se implican tanto que deseas volverte a casar (con el mismo novio, ¡claro!) con tal de volver a organizar otro evento con todas las ideas que no dio tiempo a abarcar la primera vez. Les sobra talento. Y el que pusieron en nuestra boda contribuyó sin duda alguna a que fuera simplemente perfecta. ¡GRACIAS!-Nieves-